Cuando se empieza a notar una leve pérdida del control de su vejiga, una de las primeras cosas que una se pregunta es: "¿por qué me pasa esto a mí? ¿qué le está pasando a mi cuerpo?"
No tenga miedo, no está sola. Una fuga involuntaria cuando ríe, tose, estornuda o hace ejercicio es la forma más común de incontinencia urinaria. Esta pérdida ocurre simplemente como consecuencia del debilitamiento de los músculos del suelo de la pelvis (a menudo a causa de un parto), que ya no son lo suficientemente fuertes como para retener la orina. Otros causantes del debilitamiento de los músculos del suelo de la pelvis son: obesidad, constipación, varios medicamentos y la
menopausia.
Hable con su médico de cabecera, su profesional de salud o su enfermera, quienes podrán ayudarla a determinar la causa de su incontinencia urinaria y las distintas formas en las que puede controlar y mejorar su molestia.
Sea proactiva y mantenga una actitud positiva. No permita que la incontinencia urinaria cambie su estilo de vida.