El primer paso para detener la pérdida de control de la vejiga es la cita con el médico para realizar una evaluación. Si la persona que cuida ya tiene una cita por otra razón, llame al médico y explique que le gustaría realizar una consulta sobre incontinencia durante la visita. La pérdida de control de la vejiga no es un tema fácil para hablar, pero no hay necesidad de sentirse incómodo al tratarlo con el médico.
Puede ayudar al médico a hacer una evaluación y diagnóstico más precisos al brindar la mayor cantidad posible de información durante la cita. Durante la semana anterior al encuentro con el médico, tome nota de lo siguiente:
1. Lleve un diario de la vejiga para la persona que cuida durante los siete días anteriores a la visita al médico. Documente las señales y los patrones de las pérdidas incluyendo:
• Momento del día en que suele ocurrir la incontinencia.
• Comportamientos o actividades que la preceden.
• Lugar donde la pérdida de control de la vejiga sucede con mayor frecuencia. Por ejemplo: baño, pasillo, dormitorio, escalera, fuera de la casa, etc.
• Cantidad de líquido consumido.
2. Algún régimen especial o cambios en el mismo.
3. Medicamentos recetados o medicación de venta libre.
4. Comportamiento que cree pueda ser un efecto secundario de la medicación.
5. ¿Los episodios de incontinencia están empeorando de manera progresiva?
Consulte sobre las formas más comunes de incontinencia en hombres y mujeres, así como algunos de los tratamientos disponibles que pueden marcar una diferencia. Cambios simples en la rutina diaria pueden ayudarlos a ambos a controlar la incontinencia.
Durante la cita, el médico muy probablemente hable sobre los síntomas y realice un examen médico minucioso. Puede llegar a hacer un diagnóstico o solicitar exámenes adicionales. Una vez que se hace un diagnóstico, el médico lo ayudará a desarrollar un plan de tratamiento adecuado para la persona que cuida o lo derivará a otro profesional especializado en el tratamiento de la incontinencia. Un plan de tratamiento para la persona que cuida puede incluir:
•
Ejercicios del músculo de la pelvis: simples ejercicios que pueden aprenderse rápidamente y hacerse en cualquier lugar para fortalecer los músculos que ayudan a controlar el flujo de orina.
• Cambios en el régimen: saber qué alimentos y hábitos alimenticios pueden contribuir o agravar la incontinencia.
• Entrenamiento de la vejiga: restaurar una rutina para ir al baño aumentando de manera gradual la cantidad de tiempo entre cada vez que orina.
• Bioretroalimentación: entrenamiento que ayuda a la persona que sufre de incontinencia a "entender las señales de su cuerpo" y reconocer las sensaciones de los músculos que controlan la vejiga.
• Cambios en la rutina diaria o modificaciones en el hogar: retirar barreras que dificultan la circulación por la casa de la persona con incontinencia y sugerir ayudas para mejorar la movilidad.
• Medicación: terapias con drogas para tratar condiciones específicas relacionadas con la incontinencia.
•Cirugía: generalmente la última opción como tratamiento, la cirugía a veces se recomienda para ciertos tipos de incontinencia después de que los tratamientos más tradicionales no fueron satisfactorios.