Vivir con incontinencia
Mitos de la incontinencia.
Hay un gran estigma asociado a la pérdida de control en la vejiga, cuando en realidad casi siempre se puede hacer algo al respecto. No se discute de manera abierta entre quienes lo padecen, y como resultado hay muchísimos mitos en torno al problema.
Mito # 1: Tener un problema de control de la vejiga es una enfermedad.
La pérdida del control de la vejiga no es una enfermedad, es un síntoma o un efecto colateral de otra condición médica. Por eso es tan importante consultar a su médico o a un profesional de la salud si tiene algún tipo de problema de control de la vejiga. Tratar el problema adecuado a menudo alivia la incontinencia urinaria.
Mito # 2: Sólo las señoras mayores lo padecen.
Muchas mujeres de 35 años en adelante manifiestan síntomas de pérdida del control de la vejiga. Ellas se ven afectadas de ocho a nueve veces más frecuentemente que los hombres. Aproximadamente el 10% de los hombres de 65 años en adelante padecen incontinencia urinaria. Si bien la incontinencia urinaria aumenta con la edad, lo cierto es que comienza en las mujeres jóvenes después de tener un bebé. Otro dato: aproximadamente el 7% de los niños entre 5 y 8 años de edad mojan la cama. Sin un manejo adecuado de esta situación, algunos de estos niños pueden desarrollar incontinencia de urgencia más adelante en sus vidas.
Mito # 3: "No se va a poner peor que esto" o "va a mejorar solo".
Las mujeres que padecen pérdida de control de la vejiga generalmente reportan que sus síntomas empeoran con el tiempo. Los síntomas no pueden simplemente desaparecer por sí mismos, a menos que haga algo. Afortunadamente, casi siempre se puede hacer algo por la incontinencia urinaria. Es sólo cuestión de saber a dónde ir a buscar ayuda. Su médico o profesional de la salud es siempre un buen punto de partida. Si las medidas simples parecen no ayudarla, su médico podrá derivarla a un fisioterapeuta o enfermera asesora en continencia.
Mito # 4: Tomar menos líquido ayuda.
De hecho, la orina que es más concentrada debido a la falta de ingesta de líquidos puede irritar la vejiga y causar problemas más serios como infección y deshidratación. Además, una ingesta inadecuada de líquidos puede causar constipación, que empeora las cosas.
Mito # 5: La protección para el control de la vejiga no puede ser discreta.
Los avances en la tecnología de materiales absorbentes han hecho posible la colocación de protección que anteriormente era voluminosa, en delgadas y discretas toallas absorbentes, y también en otros formatos. Asegúrese de estar usando un producto que haya sido diseñado específicamente para absorber orina. Las toallas femeninas y los protectores diarios comunes no ofrecen este tipo de protección.
Mito # 6: Llegó el momento de bajar el ritmo o alterar su rutina.
Hay ayuda a su disposición. La pérdida del control de la vejiga a menudo puede ser curada y siempre se la puede manejar. Debe mantenerse en un mínimo absoluto toda interferencia con sus niveles de actividad física. Es realmente importante que se esfuerce por continuar con sus habituales actividades deportivas y recreativas. Esto la ayudará a evitar el aumento de peso, lo que hace que sea más difícil mantener el control de la vejiga.