Aunque compartamos un mismo diagnóstico hay diferencias desde la causa de la incontinencia a la forma como la controlamos.

La Incontinencia Urinaria (pérdida involuntaria de orina) se presenta tanto en hombres como en mujeres, pero en éstas es de 2 a 4 veces más común (después de los 65 años esto se equipara).

En el caso de la Incontinencia Urinaria Masculina, la principal causa es el aumento en el tamaño de la próstata aunque también puede deberse a trastornos neurológicos, diabetes o sobrepeso. Mientras que en las mujeres la primera causa es el descenso de la vejiga debido a los partos y se incrementa luego de la menopausia (por la falta de estrógenos). Después de los 65 años las causas son similares y cobra mucha importancia en ambos sexos el Alzheimer, la demencia senil y otros trastornos neurológicos o metabólicos.

Por lo tanto, el manejo de la incontinencia es totalmente diferente según el sexo.

En las mujeres es aconsejable que después del parto se empiecen a ejercitar los músculos que sostienen la vejiga y el recto. Estos ejercicios se llaman “Ejercicios de Kegel” y consisten en contraer la vagina durante unos segundos, relajar, volver a contraer, relajar, y así sucesivamente. Para saber qué contraer y con qué fuerza, lo más fácil es que, en el momento de la micción, se retenga la orina por 5 segundos y se deje nuevamente que salga, volver a retener la orina otros 5 segundos y dejar que salga nuevamente y así hasta terminar de orinar. Posteriormente se debe hacer ese mismo ejercicio, pero sin orinar, dos a tres veces al día (contraer 10-20 veces cada vez) todos los días de la vida.

Con la llegada de la menopausia, es importante acudir al ginecólogo para que éste le diga cómo disminuir el impacto de la falta de estrógenos a nivel urogenital.

En ambos sexos es importante estudiar los hábitos que se tengan así que se debe llevar una dieta saludable para mantener o llegar al peso normal, la ingesta de líquidos no puede ser excesiva (aunque tampoco debe limitarse), suspender la cafeína, controlar todas las enfermedades de base que cursen con tos crónica (afecciones pulmonares, reflujo gastroesofágico, afecciones de laringe, fumadores, entre otras), controlar enfermedades metabólicas como la diabetes y controlar enfermedades neurológicas.

En caso de sufrir la condición, buscar alternativas como Plenitud, ropa interior con protección, que ayuda a absorber esos pequeños escapes, neutraliza el olor de la orina y ofrece toda la seguridad, comodidad y discreción que necesitas, para que la incontinencia interfiera lo menos posible en la calidad de vida

Ena V. Ramírez P.