Conozcamos algunos de los tipos de incontinencia, desde el punto de vista de sus síntomas y de acuerdo con las directrices de la International Continence Society (ICS):

  1. Incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE): Se trata de la pérdida involuntaria de orina asociada a un esfuerzo físico, que provoca un aumento de la presión abdominal (como toser, reír, correr o andar).
  2. Incontinencia urinaria de urgencia (IUU): es la pérdida involuntaria de orina acompañada o inmediatamente precedida de “urgencia”, comprendiendo la urgencia como un deseo miccional súbito claro e intenso, difícil de demorar y con miedo al escape.
  3. Incontinencia urinaria mixta: Se asocia a urgencia miccional y también a los esfuerzos, al ejercicio, a los estornudos o a la tos.
  4. Enuresis nocturna: Cualquier pérdida involuntaria de orina durante el período de sueño puede ser consecuencia de diversas causas.

Se sabe que los riesgos pueden aumentar la edad, aunque en algún momento de la vida casi todas las mujeres hemos tenido alguna perdida esporádica.

Respecto a las posibilidades de tratamiento, es importante consultar a un especialista para conocer las alternativas, que pueden ir desde cambios de hábitos hasta cirugías que ayudan a controlar, corregir o incluso curar la incontinencia.  

Otro factor importante a tener en cuenta es la cantidad de líquidos ingeridos, que muchas veces depende de factores ambientales, de las actividades que se realizan y de las preferencias personales. Por ejemplo el calor o los ambientes secos aumentan la pérdida de líquidos en el cuerpo ya que facilitan el sudor y por consiguiente hacen que los líquidos que se ingieren también aumenten. Por el contrario, el frío y los ambientes húmedos disminuyen la pérdida de líquidos.

Por otro lado, las actividades físicas, ejercicios prácticas deportivas y algunos trabajos que exigen algún esfuerzo físico también aumentan con la pérdida de líquidos por sudor y transpiración.

En cuanto a los alimentos, hay comidas o bebidas como el alcohol, -en especial la cerveza-, el café, el té y otras infusiones que aumentan la formación y eliminación de orina. También es bueno tomar en cuenta la forma en la que se preparan los alimentos: los hervidos, sopas, caldos y algunos guisos pueden aportan muchos más líquidos a la dieta y en consecuencia aumentar los deseos de orinar con mayor frecuencia.

Por supuesto no se trata de dejar los líquidos o cambiar por completo el estilo de vida cuando se presenta incontinencia leve, sino de ajustar un poco lo que consumimos y cómo lo consumimos de acuerdo a nuestras actividades y preferencias personales. Además de estos cambios, para mejorar nuestra calidad de vida, es importante usar los productos adecuados a nuestro nivel de incontinencia. Para eso, Plenitud cuenta con un portafolio completo pensado para cada necesitad, así que elige el tuyo y sigue con tus actividades sin ningún temor.