El sistema urinario comienza con los riñones que son el sitio donde se produce la orina. La vejiga es el reservorio al cual llega la orina una vez es eliminada por los riñones a través de un par de conductos llamados los uréteres. Este reservorio debe ser capaz de aguantar las presiones externas como las que ocurren al hacer esfuerzos como toser o reírse sin que se escape la orina. La vejiga como cualquier músculo puede contraerse para expulsar la orina o relajarse para guardar la orina dependiendo de las señales que envíe el cerebro a través de los nervios.  En un sistema urinario saludable la vejiga funciona en coordinación con la uretra que es el conducto por el cual sale la orina al exterior. Cuando la uretra es débil o se encuentra en una posición inadecuada por un mal soporte de los músculos que la rodean, ocurre incontinencia urinaria de esfuerzo que es el escape de orina asociado a maniobras como toser, saltar, correr o estornudar. Pero este no es el único mecanismo necesario para lograr que la orina no escape. En el sistema urinario, los músculos y nervios trabajan en conjunto para mantener la orina en la vejiga, para luego liberarla en el momento apropiado. Cuando los nervios no funcionan correctamente una persona puede sufrir de incontinencia de urgencia o vejiga hiperactiva osea  el escape de orina asociado al afán o urgencia para ir al baño.

La incontinencia urinaria puede ocurrir a cualquier edad y no solo envejecer la puede causar.  Existen múltiples factores predisponentes además de la edad que pueden contribuir al desarrollo de incontinencia urinaria. Factores hereditarios y el tipo de colágeno de los tejidos ha sido identificado como factor de riesgo ya que mujeres cuya madre haya tenido incontinencia urinaria  puede desarrollar con mas frecuencia esta condición.  La raza es un factor predisponente. Mujeres de raza afro-descendiente tienen mayor frecuencia de incontinencia urinaria.  Claramente factores nutricionales en  sus extremos como la desnutrición así como el sobrepeso obesidad son factores de riesgo identificados para el desarrollo no solo de incontinencia sino también de incontinencia mas severa y falla a  tratamientos. La menopausia que se asocia a perdida de la producción hormonal y así cambios a nivel de la vagina y la uretra en cuanto a elasticidad de los tejidos, puede ser otro factor de riesgo modificable de incontinencia urinaria. Otras patologías como el estreñimiento crónico  asi como la tos crónica también son factores de riesgo de incontinencia.  Es muy importante siempre mirar el efecto de ciertos medicamentos sobre el control del esfínter urinario. Es común que los diuréticos que son medicamentos útiles en el manejo de la hipertensión arterial y de patologías cardiácas generen una mayor frecuencia urinaria y mayores volúmenes de orina. Otros medicamentos como los antidepresivos o los medicamentos antipsicóticos pueden producir escapes involuntarios de la orina.

Si bien la incontinencia es mas frecuente de lo que imaginamos y a su vez ocurre por una conjugación de múltiples factores, es corregible y antes que aparezca es prevenible. En próximos capítulos hablaremos de cómo prevenirla de manera efectiva y como tratar cada uno de los tipos de incontinencia urinaria