la lista de listas es inacabable: "Los siete pasos para un mejor...", "Conozca 20 cosas que podría...", "15 lugares por visitar...", "Los ocho consejos para...", "14 actividades que debería...", "Cómo obtener sus primeros 12...", etc., hasta llegar a: "10 cosas por hacer antes de los 60". Lo interesante es que la fórmula funciona: escríbalo a manera de inventario y el lector "caerá". Las listas provocan tal fascinación –quizás porque crean la sensación de recetario mágico–, que con tan solo el título y sin mayor exigencia en cuanto a contenido, la atención de quien lee está garantizada (como seguramente ocurrió en este caso). De ahí, a encontrarse frente a un artículo que valga la pena, hay un buen trecho (y confío en que este pase la prueba).

Llegar a los 60 años es un hito, como llegar a los 30 o a los 50. Por los dos últimos ya pasé, así que hablo de lo vivido. Al arribar a dichas edades me pregunté: ¿qué he hecho hasta ahora y qué me falta? En ambas instancias pensé en tener a mano aquella "Lista ideal de cosas por hacer antes de los XX años", para cotejar mi experiencia con lo inventariado. Nunca la busqué, por una sencilla razón: cada quien hace su lista, ya sea ideal o no. El camino recorrido por cada individuo es único y valioso per se, al igual que el cúmulo de sus experiencias, aunado a los deseos y sueños por cumplir. En mi opinión, basta con tener esto claro y en cuenta para asumir lo que viene, con una sonrisa optimista.

Enumeraré 10 cosas a realizar/seguir realizando, antes de llegar a los mentados 60. La primera: viaje más; nunca es suficiente lo conocido y siempre se aprende y nos recreamos en ello. Segundo: leer no sobra ni hace daño y es otra maravillosa forma de conocer mundo, gentes y culturas. Tercero: sin música la vida perdería sabor; vaya a más conciertos, ábrase a nuevos ritmos, baile, cante, interprete un instrumento. Amar, cuarto, es una palabra mágica; ¿podría vivir sin hacerlo? A partir de ahora, inténtelo más y mejor. Unido a esto, número cinco, perdone y perdónese; no se ancle a cosas que le quiten libertad, suelte. Sexto: propóngase a ayudar a alguien; sea mentor, guía, amigo y soporte. Séptimo: comprométase con una causa que brinde bienestar y satisfacción; aporte, dé algo a cambio para beneficio de otros.

Tres puntos más para cerrar: haga algo por el planeta, pero en serio; procure dejar un legado de vida para quienes vienen. Propóngase a ser una mejor persona, algo viable de muy diversas formas y con ventajas para usted y otros. Y, como última tarea, empéñese en ser más feliz a diario, en este esfuerzo, su lista ideal de seguro también la conoce y maneja usted.

 

Mauricio A. Salas