A los pacientes con estos episodios se les realizan algunas recomendaciones que pueden probar para minimizar el riesgo de un episodio de incontinencia urinaria durante una relación sexual. Lo primero es prepararse antes del coito, se recomienda vaciar la vejiga antes de la relación, tomando bastante líquido para preparar al organismo a expulsar la mayor cantidad de orina posible. Adicionalmente se recomienda que el coito se lleve a cabo en posiciones que generen la menor cantidad posible de presión sobre el abdomen para que no genere presión sobre la vejiga y para que provoque el menor esfuerzo posible.

 Existen además múltiples tratamientos, y entre los más populares se encuentran, por ejemplo, la rehabilitación del piso pélvico o ejercicios de fortalecimiento muscular del piso pélvico con electro-estimulación, que es una terapia realizada habitualmente por fisioterapeutas expertos en piso pélvico; ésta funciona muy bien en casos de incontinencia leve. Para casos de incontinencia urinaria de esfuerzo, se suele recurrir al procedimiento quirúrgico, que se realiza en pacientes con nivel de incontinencia de moderada a severa. Este procedimiento se hace por medio de la utilización de cintas libres de tensión, que evitarán el escape de orina que sucede cuando se ríe, estornuda, levanta objetos o hace ejercicio. Esta cirugía ayuda a cerrar la uretra y el cuello de la vejiga. También en casos de incontinencia de urgencia moderada se usan medicamentos para evitar que afecte la calidad de vida, disminuyendo las contracciones anormales que la vejiga puede tener, reduciendo la pérdida involuntaria de orina.