Es el tumor maligno de más frecuente aparición entre los varones mayores de 50 años, y su incidencia y prevalencia ha ido aumentando en los últimos años. La incidencia de cáncer de próstata aumenta con la edad; con los más altos casos observados en hombres de 70 a 80 años; siendo la raza (la raza negra con mayor incidencia que la blanca) y los antecedentes familiares factores de riesgo reconocidos.


Aunque la ciencia no ha descubierto como prevenir en forma concreta este tipo de cáncer, existen tratamientos que pueden ser efectivos cuando es detectado en su etapa temprana.


No hay sintomatología en las primeras etapas cuando el tumor maligno es pequeño y localizado. Los síntomas no se manifiestan hasta que el tumor crece lo suficiente para presionar la uretra y causar problemas urinarios.
Varios exámenes pueden ser necesarios para identificar la presencia del cáncer de próstata. Algunos canceres localizados pueden ser descubiertos con el examen digital de la próstata a través del recto. Otro examen es la prueba del antígeno prostático específico en sangre, existen condiciones patológicas de la glándula prostática que pueden causar la elevación de la cantidad de antígeno prostático en la sangre, sin embargo, entre las posibles causas de esta elevación es el cáncer.


Finalmente, los resultados de cada uno de estos dos exámenes o de ambos pueden sugerir la necesidad de hacer una biopsia de la glándula prostática para confirmar con certeza la presencia del cáncer de próstata.