Así que con estas sugerencias podemos cuidar la salud de la boca y por supuesto tener la sonrisa perfecta:

●        Visita al odontólogo por lo menos 1 vez al año. NO sólo para descubrir si alguna nueva caries apareció sino para hacer una profilaxis (o limpieza de los dientes donde quitarán el sarro que puede quedarse adherido a los dientes)

●        Mantén la higiene diaria: Consulta con tu odontólogo cuál es el mejor cepillo de dientes y pasta dental para ti y por supuesto qué tipo de hilo dental y enjuague bucal debes usar. Además revisar con el especialista cuál es la mejor manera de cepillarse los dientes.

●        No olvidar la lengua y paladar, estas dos zonas olvidadas de la boca deben lavarse siempre con esmero, porque ahí también se queda el sarro y aumenta el riesgo que las bacterias dañen los dientes.

●        Cepilla con mayor cuidado y esmero los dientes en la noche. Los odontólogos sugieren que el cepillado de la noche debe ser el más escrupuloso y cuidadoso porque es en la noche donde hay mayor riesgo para la salud de la boca, pues son muchas horas de sueño, disminuye la saliva (que es un protector de la boca). Recomiendan un cepillado por lo menos de 5 minutos.

●        Si la saliva es espesa entonces hay que tomar más agua, una saliva espesa aumenta el riesgo que la persona tenga caries.

●        Consume alimentos con azúcar o conocidos como cariogénicos en un solo momento y no durante todo el día. Ellos explican que cuando durante todo el día las personas comen algo con azúcar o carbohidratos (como el pan, la fruta, etc), y no tienen una higiene adecuada después de comer esos alimentos los dientes pueden en el largo plazo sufrir las consecuencias. Entonces, hay que respetar las horas de las comidas y luego por supuesto lavarse los dientes.

Como ven, la nutrición no es solo comer sano, sino también cuidar de la boca y los dientes.