Para sentirte mejor contigo misma, lo más importante es ser consciente y aceptar que tienes un trastorno físico (de lo contrario ¿cómo podrás darle solución?), debes darte cuenta que existen muchas otras mujeres en iguales condiciones y que el problema puede manejarse. Así que vas a lograr continuar sin deteriorar en forma significativa tu calidad de vida. 

Además de consultar con tu médico, hay ciertos tips que van a hacer tu día a día más fácil y que logres sobrellevar tu condición.

  1. Lo primero es llevar un registro en donde vas a apuntar la cantidad de líquido que tomas, a qué horas lo tomas, a qué horas vas al baño a orinar y a qué horas ocurre la incontinencia. De esa manera vas a conocerte muy bien y por lo tanto puedes manejar mejor tu situación: vas a saber en qué momento del día sería mejor no tomar líquido (porque ¡no puedes dejar de tomarlo!) y en qué momento sí lo puedes hacer, qué cantidades, etc. Eso te dará libertad de movimiento.
  1. Debes asegurarte de que tengas un baño cerca, tanto en tu casa como fuera de ella.
  1. Considera dispositivos absorbentes para atrapar la orina que accidentalmente escapa. Si el escape es escaso podrías utilizar un dispositivo absorbente pequeño (que sea especialmente diseñado para la incontinencia urinaria como los de Plenitud. Tienen la misma forma y tamaño de una toalla higiénica) o si el escape es mayor, utilizarás un dispositivo absorbente en forma de panty. Son muy cómodos, discretos y también absorben el olor.
  1. Sería muy recomendable que usaras una cartera o bolso grandes (los hay muy bonitos en las tiendas) en donde además de guardar todo lo que las mujeres generalmente llevamos en nuestros bolsos, también tengas tus dispositivos absorbentes, una muda que sea fácil de llevar y bolsas plásticas con cierre como las que utilizamos para congelar alimentos (allí podrás poner la ropa que te quitaste y otros desechos).
  1. Ser flexibles. ¡Hay que estar dispuestos a cambiar los planes!

Así que adelante, no dejes que la incontinencia condicione tu vida.