Las principales características de la tercera edad vienen marcadas por los cambios que experimenta el cuerpo, entre los que podemos resaltar:

- Cambios en el desarrollo físico, como la disminución de masa de algunos órganos; hígado, bazo, páncreas o riñones, así como la pérdida de células y agua corporal.

- Cambios biológicos y funcionales, como por ejemplo el sistema dérmico, el esqueleto y los sentidos. También se observa la disminución de las respuestas sexuales al haber menos contracciones orgásmicas y cambios en las capacidades mentales.

Una de los problemas relativamente frecuentes de la edad, es la presencia de la incontinencia de orina debido a causas como:

- Reducción en la cantidad de orina que puede almacenar la vejiga.
- Retención de mayor cantidad de orina después de miccionar.
- Incontinencia de orina de esfuerzo como resultado del debilitamiento de los músculos pélvicos.

Este problema suele ser más frecuente en las mujeres debido a factores como la presencia de partos difíciles o la histerectomía y puede convertirse también en un factor influyente en los cambios respecto a la sexualidad de las mujeres en esta edad.

Sabemos que en la mujer ocurren significativas alteraciones hormonales con el avance de la edad, que son previsibles y llevan a la menopausia, fase en la que los ovarios se tornan deficientes.

La menopausia conlleva entonces a una reducción de la cantidad de estrógenos (hormona femenina) que provoca alteraciones en la zona genital. Los cambios que se observan son:

-Perdida de la elasticidad de la vagina
-Sequedad vaginal
-Disminución de la sensibilidad de la zona genital
-Orgasmos más cortos y menos intenso

Por tanto, la incontinencia de orina puede acentuar algunos de estos cambios, generalmente por los factores sicológicos asociados; ocasiona disminución de la líbido por el temor a la pérdida del control de la vejiga o el escape de orina que puede producirse debido a la presión extra sobre el abdomen durante el acto sexual, lo que muchas veces lleva a la persona a evitar las relaciones sexuales.

Lo importante es saber que si bien la menopausia es una etapa normal, la incontinencia si puede tratarse y muchas veces superarse con el correcto diagnóstico y seguimiento médico, porque la vida sexual no termina con la vejez y a pesar de los cambios normales, pueden tenerse relaciones afectivas y sexuales satisfactorios.

Por último, hay que anotar la importancia de sentirse confiado en todo momento para enfrentar los cambios de la edad, y es por eso que Plenitud, tiene productos que se adaptan a las diferentes necesidades de incontinencia y que brindan la seguridad y discreción para seguir con las actividades normales de la vida. Te invitamos a conocer más.