El yoga es una disciplina y filosofía de vida que busca la armonía en los planos físico, mental y emocional. Para alcanzar este estado, deben ponerse en práctica 5 principios: relajación, ejercicio, respiración, dieta y meditación.

Existen 4 sendas del YOGA para cada tipo de personalidad: 

  • Karma yoga: o yoga del servicio, es el estilo ideal para aquellos de naturaleza extrovertida. La senda busca desinteresar el espíritu sin pensar en recompensas.
  • Bhakti yoga: es el yoga de la devoción. Se basa en el amor y ve en Dios (sin referirse a una religión en específico) su personificación. Está diseñado para aquellas personas de temperamento emocional.
  • Raja yoga: es el yoga del control físico y mental. Busca convertir nuestra energía mental y física en energía espiritual. Su práctica principal es la meditación. De esta práctica nace el Hatha Yoga que está destinado a darle fuerza y elasticidad al cuerpo. Esta última vertiente es la más popular entre los practicantes de Yoga.
  • Jñana yoga: o yoga de la sabiduría, es el más difícil de practicar. Dios y el hombre no son seres separados, sino uno mismo y dependientes entre sí. Para alcanzar este estado, es necesario que el practicante haya trabajado las sendas anteriores, ya que sin amor, desinterés y fortaleza, el autodescubrimiento puede ser una vaga búsqueda.

 

Principales tipos de Hatha Yoga

Debido a que es una de las formas de yoga más conocida en Occidente por sus movimientos de bajo impacto y serenidad, se ha convertido en el favorito de jóvenes y adultos. Combina a la perfección la respiración con posturas y tiene varios estilos interesantes. 

  • Hatha Yoga Tradicional: se basa en la integración de posturas físicas (asanas), respiración (pranayamas) y la meditación. Entre sus beneficios más importantes podemos destacar los siguientes: flexibilidad, fuerza muscular, tonificación, liberación de estrés y ayuda en la postura corporal. No existe una edad determinada para comenzar a practicar Hatha Yoga porque su enfoque principal es la relajación.
  • Ashtanga: es considerado como uno de los estilos más populares debido a su estructura retadora. Fue desarrollado por Sri K. Pattabhi Jois en 1975. Cada práctica consiste en 4 partes: serie de inicio, serie principal, secuencia de estiramientos de espalda y finalización. Tiene como base mantener la concentración interna a través de la práctica, de ahí que se enfatice en su ejercicio diario o regular.
  • Acroyoga: es la unión de la meditación del yoga con la acrobacia. Es uno de los estilos de yoga que busca generar una mayor conexión entre el bienestar individual y el bienestar del otro. Nació en el año 2003 en San Francisco, Estados Unidos. Una clase introductoria de este estilo no exige algún tipo de preparación o edad, las ganas de trabajar en equipo sí son primordiales.
  • Kundalini Yoga: es conocido también como el yoga de la conciencia. Es un estilo espiritual que involucra cantos, mantras y velas. Busca la cura a ciertas dolencias (físicas o emocionales). Es ideal para aquellos que desean tener una comprensión más completa del yoga y su esencia. 

Cuando logramos controlar nuestra mente y cuerpo, no hay límite para lo que queremos hacer. Solo es cuestión de practicar el estilo de yoga que más se ajuste a nosotros y seguir creciendo como seres humanos.