Lo que pasa es que durante el embarazo hay relajación de los músculos de ese suelo pélvico debido a la producción hormonal, también se vuelven más elásticos así que el creciente aumento del peso abdominal hace presión sobre estos músculos y sobre vejiga y recto. Durante el parto vaginal, los músculos se estiran y si el bebé es grande o hay instrumentación del parto, se pueden desgarrar y quedar débiles, llevando a que se produzca incontinencia urinaria.

Así que hay que preparase desde el embarazo haciendo ejercicios de Keggel. Consisten en contraer los músculos pélvicos durante unos segundos y relajar, así sucesivamente. Para saber qué es lo que tienes que contraer lo más fácil es que, en el momento en que estás orinando, retienes la orina por 5 segundos y dejas nuevamente que salga, volver a retener la orina otros 5 segundos y dejar que salga y así hasta que hayas terminado de orinar. De esa manera vas a saber qué es lo que tienes que contraer y con qué fuerza. Posteriormente debes hacer ese mismo ejercicio pero sin orinar dos a tres veces al día (contraer cada vez 10-20 veces) todos los días. 

Estos ejercicios hay que seguirlos haciendo después del parto. Es aquí donde son todavía más importantes para recuperar toda la tonicidad de los músculos y ojalá repetirlos durante toda tu vida.

Además, en los meses previos al parto, hay que “masajear” la vagina y el periné (es el espacio que queda entre la vagina y el ano) en forma suave pero firme y con ayuda de un lubricante para no lastimar la mucosa y la piel de esa zona que son delicadas. Puedes hacerlo tú misma o tener la ayuda de tu pareja e involucrarlo en todo el proceso.  Así, el riesgo de desgarros también disminuye.

No levantes cosas muy pesadas durante el embarazo y al menos durante los primeros 2 meses después del parto, para darle tiempo a tus músculos de que vuelvan a tener las características de antes del embarazo, y no sean tan vulnerables a ese tipo de esfuerzo.

No te deterioras al tener hijos, al contrario, vas a enriquecer tu vida, pero debes tener los cuidados pertinentes para que más adelante, no tengas contratiempos.